
Según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), la economía europea creció un 1,9% en tasa interanual en el segundo trimestre pero no todos los países avanzan al mismo ritmo. Así, España registró una contracción interanual de -0,1% convirtiéndose en la única gran economía de la Unión Europea que aún registra crecimientos negativos.
Alemania ha superado todas las previsiones ya que ha experimentado un crecimiento anual del 3,7%. Este hecho se debe a la adopción de medidas como los recortes en los gastos sociales y en la indemnización por el paro, ayudas a las familias jóvenes o el recorte en el presupuesto de defensa, entre otras.
En el furgón de cola de todos los países de la UE destaca Grecia, donde el recorte del gasto público, única solución para evitar la bancarrota, ha agravado su recesión llevando su contracción anual al -3,5%.
Fuente: Expansión